Un proyecto para la reducción de azúcar en galletería

En el proyecto LESSsugar se planteó una reducción ambiciosa del 30%, igualando la percepción del dulzor y procurando la aceptabilidad sensorial

Estudios de hábitos de consumo, llevados a cabo por la OMS, muestran cómo los azúcares consumidos en Europa se encuentran por encima de los niveles recomendados. De hecho, el estudio ANIBES (que incluye a España dentro de sus encuestas nutricionales) confirma que la ingesta de azúcares totales y añadidos es elevada, especialmente en edades tempranas

Es por ello que, dentro del plan de colaboración para la mejora de la composición de alimentos y bebidas y otras medidas 2017-2020 impulsado por el entonces Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social, se destaca como uno de sus principales frentes de actuación la reducción de azúcares añadidos en la elaboración de los productos. Para el sector de galletería, se planteó como objetivo una reducción del 5% en galletas de desayuno familiar e infantil y rellenas

En el Departamento de I+D+i de CETECE se lleva trabajando desde hace veinte años en la innovación de alimentos y en la mejora continua del perfil nutricional de éstos, pasando a ser en la actualidad una de nuestras principales líneas de trabajo. Este estudio, por tanto, se enmarca dentro de nuestra trayectoria investigadora y gracias a una subvención del Instituto para la Competitividad Empresarial para la realización de proyectos de I+D aplicada de Centros Tecnológicos de Castilla y León cofinanciadas con FEDER 2014 -2020 y la colaboración de Grupo Siro, pudo materializarse el proyecto LESSsugar.

“La galleta objetivo en el estudio fue una galleta no aglutinante tipo rotativa”

En el proyecto LESSsugar, que tuvo una duración de dos años, se planteó una reducción ambiciosa del 30% del azúcar, al tiempo que igualara la percepción deldulzor y tuviera aceptabilidad sensorial de productos de galletería.

La galleta objetivo en el estudio fue una galleta no aglutinante tipo rotativa, caracterizada precisamente por su elevado contenido en azúcar.

En una primera fase se buscaron sustitutos que permitieran reducir el azúcar manteniendo la textura de galleta, valorándose además como positivo que la pérdida de dulzor fuese la mínima posible.

Las materias primas utilizadas como sustituto del 35% del azúcar para realizar el efecto de “carga” fueron fibras vegetales (FOS, inulina, oligofructosa, maltodextrinas y fibra de guisante). La fibra de guisante se descartó tras realizar varias pruebas por las modificaciones que implicaba en la textura y aromas de la galleta. La inulina, la oligofructosa, FOS y maltodextinas requirieron de varios ajustes pero permitieron finalmente realizar galletas correctas y que, por tanto, fueron caracterizadas físicamente.

Todas las muestras obtuvieron valores aceptables en todos los parámetros medidos (peso, espesor, diámetro, color y textura instrumental).

“La fibra de guisante se descartó porque modificaba la textura y el aroma”

Sin embargo, tras realizar la caracterización sensorial llevada a cabo por el panel de cata, destacó ligeramente la muestra de oligofructosa por su mayor parecido a la muestra patrón.

Posteriormente e incluyendo la oligofructosa ya como agente de carga que sustituyera al 35% de azúcar, del 65% restantes del azúcar de la fórmula, se probaron distintos ingredientes que incrementaran el dulzor de la galleta y lo acercaran más a la muestra patrón. Para cumplir con este objetivo se probaron fructosa, sirope de agave, aromas y un prototipo de azúcar con un mayor poder edulcorante. Fructosa y sirope de agave se emplearon por contener azúcar, pero tener de forma natural un mayor poder edulcorante que la sacarosa.

“Se determinaron los índices glucémicos de las distintas galletas desarrolladas”

De igual manera que en la fase anterior, las muestras fueron de nuevo caracterizadas físicamente (peso, espesor, diámetro, redondez, color y textura instrumental) y posteriormente sensorialmente, en este caso la prueba realizada con mayor similitud a patrón, fue la muestra que contenía oligofructosa y el azúcar prototipo, no solo por el dulzor sino también por la textura.

Durante el proyecto se realizaron análisis nutricionales completos y la determinación de los índices glucémicos de las distintas galletas, lo que permitió caracterizar de forma aún más completa las distintas muestras elaboradas.

Tras la finalización del proyecto se consiguieron los siguientes objetivos:

  • Una reducción del contenido en azúcar del 33% del azúcar respecto a la galleta original.
  • Un incremento del contenido de fibra 5 veces superior al de la galleta original.
  • Unas características físicas y sensoriales correctas.
  • Una reducción del valor de índice glucémico del 20% tanto en la glucosa rápidamente disponible (RAG) como en la tasa de velocidad de digestión de las galletas (SDRI).

 

Proyecto realizado por Dpto. I+D+i CETECE.

Raquel González de la Puente. Investigadora Dpto I+D CETECE

Ana Garcinuño Prados. Directora del Dpto I+D +i CETECE

 

 

¿Cúanto sabes de tu pan? Todo lo que puedes analizar

Desde el cetece llevamos más de 25 años trabajando para el sector agroalimentario del cereal y durante todos estos años hemos afrontado todos los retos que se nos han ido planteando por el camino, sentimos que podemos aportar nuestro granito de arena al conocimiento de productos de panificación y ayudarte a conocer más sobre tu pan. Formación ¿conoces que características debe tener tu harina para elaborar correctamente un determinado pan?, Seguridad Alimentaria ¿conocer los riesgos asociados a una correcta manipulación?, Innovación ¿qué nuevos ingredientes puedo incorporar a mi pan para hacerlo más saludable?, Asesoramiento Técnico ¿cómo puedo alargar la vida útil de mi producto manteniendo sus propiedades inalteradas?. Miles de preguntas con miles de respuestas para dar soluciones al panadero de hoy en día.

¿Qué análisis llevar a cabo y qué información aportan?

Son muchas las analíticas, las técnicas instrumentales, los ensayos y las mediciones que se pueden realizar al pan. Las nuevas tecnologías avanzan y nosotros con ellos. A continuación describimos algunos de los análisis y controles que podemos llevar a cabo para caracterizar al máximo las especificidades de los productos de panificación.

Análisis físicos: la firmeza, el volumen, las dimensiones, el color, todo cuenta.

Volumen y dimensiones:

analizar pan

aunque visualmente percibimos los cambios en el tamaño o las dimensiones, en ocasiones queremos parametrizar estas variables cuando queremos establecer una homogeneidad en nuestra producción. Las medidas y dimensiones se pueden establecer de manera sencilla mediante la utilización de un medidor de volumen.

Textura instrumental:

analizar panpodemos evaluar el comportamiento del pan cuando se somete a una compresión o a una penetración con diferentes sondas y diferentes tipos de ensayos. La crujencia de la corteza y la ternura de miga son algunos de los aspectos que más valoran los consumidores, y aunque también se evalúa a nivel sensorial, esta metodología permite asignar un valor numérico a estas variables de textura. Un cambio de ingrediente o de proceso, pueden provocar un cambio en la textura que es necesario conocer, afectando incluso a la vida útil de producto.

analizar pan

Color:

aunque visualmente podemos identificar diferencias en el color de panes con harinas integrales o de otros cereales, panes más tostados, panes más blancos, es de vital importancia establecer valores y patrones de referencia que ayuden en la aceptación o al rechazo de esta cualidad y que afecta a la decisión de compra del consumidor.

Análisis químicos: cuanta más información mejor

pH y acidez:

son medidas cada vez más habituales en el mundo de la panadería sobre todo cuando hablamos de panes con masa madre de cultivo y largas fermentaciones. Los valores que obtenemos con estas medidas se hacen imprescindibles cuando trabajamos con masa madre de cultivo, ya que la norma de calidad del pan (Real Decreto 308/2019), establece unos valores tanto en la masa madre como en pan, donde fija que un pan de masa madre de cultivo debe poseer un pH máximo 4,8.

Nutricional

analizar pan

Muchas dietas actuales tienden a eliminar el pan por ser el alimento más representativo de los hidratos de carbono. A pesar de esta demonización, el pan contiene otras sustancias de alto interés nutricional, como proteínas y fibra y un bajo nivel de grasas. La clave está en elegir opciones de panes más saludables y consumirlos dentro del contexto de una dieta variada y equilibrada. Los panes integrales y de grano entero pueden ser las mejores opciones.

Además del estudio nutricional del pan, hay otro factor que está aportando mucha información, el índice glucémico (IG). Este parámetro está relacionado con los niveles de azúcar en sangre  y puede variar dependiendo de factores como el tipo de pan, el proceso de elaboración y los ingredientes utilizados en su elaboración.

Los panes integrales y de grano entero, tienden a tener un índice glucémico más bajo que los panes blancos y esto ralentiza la absorción de carbohidratos, evitando la generación picos de azúcar en sangre.

 

Análisis sensorial

¿Cúanto sabes de tu pan? Todo lo que puedes analizar

Por último, y no menos importante, es necesario llevar a cabo una evaluación sensorial del pan. Comer pan debe ser un placer para los sentidos y ya sea con paneles de expertos o con paneles de consumidores, hay que conocer cuales son las características de tu pan y como van a ser percibidas. Las notas olfativas y aromáticas características (tostado, fermentado, cereal), el sabor neutro pero ligeramente ácido, la corteza crujiente y la miga esponjosa y tierna, sólo son valorables a través de los sentidos humanos.

Como se ha visto, un correcto conocimiento del pan en su conjunto ayuda a técnicos, industrias, pequeños artesanos, administraciones, elaboradores y consumidores a crear una imagen más precisa y exacta de uno de nuestros tesoros gastronómicos.

 

Asunción Alonso Gaite, responsable de análisis sensorial en cetece

Raquel González de la Puente, Técnico de I+D en cetece