El café, como segunda bebida más consumida a nivel mundial, es un producto de gran relevancia social y cultural. Su versatilidad y su continua evolución en hábitos de consumo lo convierten en una excelente oportunidad para avanzar en su mejora nutricional. Este proyecto tiene como objetivo potenciar las propiedades saludables del café, aprovechando su reconocido perfil antioxidante, para contribuir a la mejora de la alimentación y el bienestar de la población.
Uno de los objetivos clave es reducir los niveles de acrilamida, un compuesto que se forma durante el proceso de tostado del café a altas temperaturas. Este proyecto busca cumplir con las recomendaciones de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) y las directrices establecidas en la Recomendación de la Comisión del 3 de mayo de 2007 sobre el control de la acrilamida en los alimentos, incluida la categoría de café.
Asimismo, este proyecto está alineado con el Plan de Colaboración del Ministerio de Consumo para la mejora de la composición de alimentos y bebidas (2017-2020), contribuyendo directamente a uno de los frentes prioritarios de este plan: la mejora del perfil nutricional de los alimentos. En definitiva, se trata de una iniciativa de vanguardia que no solo responde a las demandas regulatorias, sino que también se compromete a ofrecer un café más saludable y seguro para los consumidores.

Su plazo de ejecución es de 18 meses, finalizando el 30 de junio de 2025.
El proyecto ha sido cofinanciado por el Instituto Empresarial de Castilla y León (ICECyL), la Junta de Castilla y León y por la Unión Europea a través del FEDER, a través de la línea 2023 Proyectos I+D Excelencia en Centros Tecnológicos.
NÚMERO DE EXPEDIENTE: CCTT5/23/PA/0001









