En CETECE, empleamos el RVA debido a su capacidad única para el desarrollo de productos, control de calidad y procesos, así como para asegurar la calidad de nuestros análisis. Este viscosímetro avanzado es indispensable en nuestras operaciones por diversas razones.
El RVA nos permite analizar las propiedades viscosas de almidones, granos, productos lácteos y otros alimentos con una precisión y eficiencia sobresalientes. Utiliza tan solo dos o tres gramos de muestra y puede ejecutar métodos estándar internacionales o rutinas de prueba personalizadas de mezcla, medición, calentamiento y enfriamiento. Esta flexibilidad es crucial para adaptarnos a las diversas necesidades de nuestros proyectos y clientes.
Uno de los mayores beneficios del RVA es su capacidad para realizar un perfil de viscosidad rápida, permitiendo una prueba estándar de pegado de almidón en tan solo 13 minutos. Esto es esencial para nuestras operaciones, ya que nos permite obtener resultados rápidamente, facilitando el control de calidad y la toma de decisiones en tiempo real. Además, su operación automatizada minimiza la necesidad de capacitación extensa, asegurando la confiabilidad y consistencia en los resultados.
El RVA es importante para nuestros procesos, ya que podemos adaptar las rutinas de prueba para emular las condiciones de procesamiento industrial. Esto nos permite predecir y mejorar el comportamiento de los productos en condiciones reales de producción. Su capacidad de verificación con estándares trazables también nos ayuda a cumplir con los requisitos del Sistema de Calidad ISO9000, garantizando la precisión y confiabilidad de nuestros análisis.
Este equipo es seguro para su uso en áreas de fabricación de alimentos, ya que no contiene vidrio, eliminando el riesgo de contaminación. Además, es aplicable a una amplia gama de productos y procesos.








