Podría asimilarse al ciclo de la vida, a la estrecha vinculación de los que pisan y se alimentan de la tierra con la propia naturaleza: todo vuelve a estar bajo su manto para, después, volver a crear vida. Dentro de ese 'gran ciclo' e imitándolo puede haber otros circuitos, también naturales que, algún día, podrán ser imitados por el hombre, que cerrará 'círculos' si acaso más artificiales o, al menos, haciendo uso de la transformación de materias primas.

BREAD4PLA, es el acrónimo de 'pan para plástico'. Aunque suene a pura ciencia ficción, es el reto en el que está inmerso el Centro Tecnológico de Cereales, Cetece, de Palencia, que se ha propuesto desarrollar envases cien por cien biodegradables usando los residuos de la panadería y la bollería.

Es decir, coger la corteza del pan de molde y fabricar con ella la bolsa de plástico en la que irá envasado. Una forma original y casi impensable de 'cerrar el ciclo' y evitar además la deposición en los vertederos de, al menos, 175.000 toneladas de residuos de la industria europea del pan.

Porque éste es un proyecto de investigación a nivel europeo para tratar y valorizar los residuos. Un proyecto medioambiental financiado en un 43% por el programa 'Life +' de la Unión Europea, que cuenta también con el apoyo de Impiva, el Fondo Europeo de Desarrollo Regional y del Ministerio de Ciencia e Innovación, y que ronda el millón de euros.

Lo explican Eva de la Gala, adjunta de dirección del Cetece, y Asunción Alonso, técnico de I+D+i, que junto a Ana Garcinuño, responsable del departamento de I+D+i del centro, se han puesto manos a la obra para sacarle el plástico a lo que le sobra al pan.

Y es que, dice Eva de la Gala, una empresa mediana puede llegar a tirar unas cien toneladas de pan semanales al quitarle la corteza a su pan de molde, algo que encarece el producto, al eliminar de 'un tajo' casi el 40%, y además contamina el medio ambiente. Y aunque algunas empresas destinan parte de este residuo a la alimentación animal, ¿por qué no buscarle otros usos que lo valoricen?, plantea Asunción Alonso.

Un reto complicado al que se enfrenta todo un consorcio internacional formado por el Cetece, el Leibniz-Institut für Agrartechnik Pstdam-Bornim ATB o Instituto de Agricultura de Alemania, el Biocomposites Centre de la Universidad de Bangor (Inglaterra) y la Asociación de materiales plásticos Aimplas de Paterna (Valencia). Unos cuarenta investigadores entregados a fondo al desarrollo de un proyecto que busca un bioplástico con todas las ventajas del plástico pero que sea 100% biodegradable y que se fabrique a partir de residuos de la industria del pan.

Además, la investigación cuenta con el apoyo de algunas empresas como Panrico o Grupo Siro, que suministran los residuos del pan y que una vez concluido el proyecto comprobarán el éxito de los nuevos envases, o de institutos de investigación como los alemanes DKI o Fraunhofer que promocionarán el proyecto en el ámbito del I+D+i europeo.

 Diptico de Bread4pla


0
0
0
s2sdefault

Colaboradores del CETECE

Azucarera
View
Biomérieux
View
Harinera Emilio...
View
Ferneto
View
Lesaffre
View
Jose Mª Montoya...
View
Comercial Payá
View
Semcal
View
Servitoner
View
Sveba dahlen
View

075 foodforlife

vitartis127 40

075 centrocolaborador

075 otri

075 cit

ISO9001RegUKAS 4cm real